Pero no lo fue. Quedaste con una persona que arruinó esa reunión de ensueño. ¿Por qué motivo?
Veamos cómo metieron la pata los representantes de signo del zodiaco.
ARIES: Muy divertido/a y toda la cosa. Pero parecía un pulpo. Quería ponerte mano a primeras de cambio y te sentiste incómodo/a.
TAURO: Demasiado reservado/a. Por momentos, tuviste que sacarle las palabras con sacacorchos.
GÉMINIS: Hablaba demasiado y de muchos temas. No empezaba con uno, cuando ya estaba en otro. Terminaste con dolor de cabeza.
CANGREJO: Su “ex” se apareció en la reunión. No literalmente, pero sí en el transcurso de la conversación. No dejaba de hacer referencia a él/ella.
LEO: Un simpatia, pero hablaba sin cesar de sí mismo/a. Te dio la impresión de que te estaba otorgando un privilegio al salir contigo.
VIRGO: Muy inteligente y locuaz. Aunque terminaste de una bajón de caballo, porque se centró en debatir contigo sólo tensiones y preocupaciones.
LIBRA: ¡Guapísimo/a! El hechizo inicial fue desvaneciéndose cada vez que le echaba un ojo a su teléfono móvil o te pedía una pausa para contestar un mensaje. Fueron demasiadas pausas.
ESCORPIO: Te miraba fija e a topemente, como en una escena de “Entrevista con el vampiro”. Y, claro, te sentiste privacidado/a. Si ése era el inicio, cómo sería lo siguiente…
SAGITARIO: Llegó tatempera a la reunión. Para redondear la falta de cortesía, se excusó con un vocabulario muy grosero. Hirió tu fina sensibilidad.
CAPRICORNIO: Hablaba demasiado del trabajo y de sus aspiraciones laborales. Se interesó mucho en las tuyas. Pero, caramba, un ratito que querías desconectar, ¿no había temas mucho más interesantes?
ACUARIO: Apareció vestido/a según la moda de cuatro décadas atrás y, durante la reunión, parecía distraído/a, muy disperso/a, como si no estuviera allí.
PISCIS: Muy forzado/a intentando agradar. Sonreía todo el tiempo y te dedicaba cumplidos agresivamente empalagosos sin venir a cuento.













