Es una atracción primitiva la que sentimos todos hacia aquellas fuentes de información que puedan adelantarnos algo de nuestro futuro, incluso hacia aquellas que nos puedan poner en contacto con nuestros idos. Lo cierto es que no tomamos la precauciones necesarias y hay determinadas cosas que deberíamos saber.

Los oráculos son formas de adivinación a través de la consulta a los espíritus; por ende son invitaciones «acotadas» para que ellos estén presentes, a diferencia de la ouija que es una invitación abierta y permanente a través de una ‘puerta’ al otro lado que no se puede cerrar.

Con los oráculos se abren umbrales. El tarot sólo permite el ingreso de uno o dos espíritus, no más, y una vez cerrado el mazo el espíritu se va…a menos que conozca al consultante y se produzca lo que se conoce como «enamoramiento».

El visitar a diferentes profesionales no significa que la tirada que al consultante le parezca más acertada y a conveniencia de sus quieros o requerimientos, sea la válida. Todas las consultas son tomadas en cuenta, lo que puede variar es el juicio y la interpretación de los símbolos y signos de las tiradas.

Los buenos tarotistas saben a ciencia cierta que este arte produce una adicción muy fuerte y casi patólogica en personas con baja autoestima y problemas de bajón.

Una persona que se consulta de manera continua el tarot corre un altísimo riesgo de posesión por uno o varios espíritus o desencarnados, o de infestación de su propiedad por toda clase de entes o energías negativas, si se lo leen en su casa.

Algunas recomendaciones

– No es aconsejable leerse «la suerte» personas menores de 16 años o con su criterio sin formar.
– Tampoco las embarazadas o recién paridas ( o en cuarentena).
– Las personas con grandes depresiones diagnosticadas o que padecen alguna enfermedad psiquiátrica.
– Personas con enfermedades terminales.
– Personas demasiado ansiosas en recibir las respuestas (como si de ello dependiera su vida).
– Si alguien quiere leerse el tarot, como máximo debe hacerlo 4 veces al año, es decir cada 3 meses o coincidiendo con el cambio de estación.
– No es recomendable preguntar por la salud, propia o de familiares, y mucho menos por la fecha de la Muerte.

– Sobre todo nunca hay que obsesionarse con las respuestas que obtengamos, además de asegurarnos bien de que hemos entendido el mensaje, a menudo la interpretación de lo que nos dicen se corresponde más con lo que queremos escuchar que con lo que verdaderamente nos están diciendo

Los tarotistas no son videntes o mediums, salvo casos excepcionales. Ellos son solamente intérpretes de un oráculo.

Si el profesional de las artes esotéricas tiene el don de la videncia, no le será necesario siquiera el uso o la consulta del oráculo; y si posee el don de la mediumnidad, se comunicará directamente con el espíritu del ido que se pretende invocar, sin obligarlo a hablar si éste no lo quiere.

La mayoría de los clientes suelen verse el Tarot por razones muy concretas y específicas: empresarios con proyectos que están por sacar adelante; gente de los medios suelen consultar por cómo les irá en determinados proyectos televisivos o programas de televisión; otros profesionales consultan en relación a proyectos inmobiliarios, sobre nuevos productos para lanzar al mercado…

Inclusive políticos cuando van a lanzar sus candidaturas, para corregir posibles inconvenientes antes de lanzarse de lleno con las campañas, o para saber mejor qué decisiones o medidas tomar en determinados asuntos de su competencia. Pero todos ellos tienen muy claro, y si no es así nos encargamos de dejárselo bien especificado, que este oráculo sólo se puede y se debe utilizar en su justa medida.

Y una última recomendación. Si quieren o requieren leerse el Tarot, infórmense bien antes y sepan adónde van. No se fíen de cualquiera que se anuncie en los periódicos, la radio o incluso que aparezca en TV. Lamentablemente hay muchos/as que sólo piensan en lucrarse económicamente, que han leído un libro de tarot para principiantes y ya creen ser o actúan como un tarotista profesional.

Hemos hablado del Tarot pero esto es igualmente válido para cualquier arte adivinatorio, y en general para la vida.

Criterio para discernir, amor propio para aprender a escuchar si el mensaje que recibimos es concordante con nuestra alma, uso frente a exceso de las herramientas de autoconocimiento….

Te presento ahora una baraja del tarot que a mi especialmente me parece muy bonita y más centrada en las oportunidades que en hechos inamovibles.