Por ejemplo el presentir o ver una catástrofe en los sueños pueden ser indicio de una cambio personal o tratarse de una visión auténtica y premonitoria. Aprenda a diferenciar una experiencia de otra.

A veces, quien experimenta una premonición puede tener dificultades para diferenciar este fenómeno de sus propios temores o sugestiones.

Hay 7 preguntas que debe hacerse para identificar una premonición y diferenciarla de un temor personal. Reproduzca las imágenes en su mente mientras las formula:

1.¿Cuál es su estado de bienestar actualmente?

Si tu bienestar es débil tus sueños pueden deberse a eso a temores debilidad sugestión angustia obsesión etc. y no tiene porque ser una premonición real., pero por otro lado las premoniciones reales también les suceden a gente en pleno desarrollo espiritual independientemente de como este su estado de bienestar, a personas con algún don y a los videntes.

2. ¿Lo que ha visto en su sueño es algo que usted anhela? En esto caso son podrían ser sus quieros lo que hace que sueñe eso y no necesariamente una premonición, podría ocurrirle en la vida real o no.

3. ¿Lo que ha visto en su sueño le da miedo en la vida real? En este caso su sueño refleja sus miedos en su vida real y no tiene porque ser necesariamente una premonición y que eso vaya a suceder en futuro en su vida.

4. ¿Cómo le están yendo las cosas en general? Su estado emocional influye mucho, su entorno, etc.

5. ¿Es la primera vez que tiene una visión? De no ser así, ¿las anteriores se cumplieron?

6. ¿Usted aparece como participante u observador de la premonición?

Si es participante, puede ser un indicio de que la visión se refiere sólo a usted.

7.¿Las imágenes le recuerdan algún episodio de su vida?

Puede ser algo de otras vidas que haya que “sanar” o terminar en esta vida actual.

ANALICE SUS EMOCIONES

Considere las imágenes y concéntrese en las emociones que producen.

Si ve desencarnaciones, eventos pero usted no siente temor, probablemente la visión tenga un contenido simbólico y no premonitorio.

Si las emociones dominantes son el miedo y el horror, esté alerta, porque puede tratarse de una premonición auténtica. Si usted participa en las acciones, lo que anuncian se relacionan con usted. En cambio, si usted es un observador, es casi seguro que la visión se refiera a otra persona. En cuanto a las premoniciones de grandes catástrofes, existen rasgos que permiten identificarlas.

Las escenas son vívidas y provocan fuertes emociones negativas, tan a topes a veces que se manifiestan en dolores físicos. No tienen relación con la circunstancia personal de quien las experimenta.

Sueños premonitorios como lectura de imágenes mentales:

Las premoniciones en sueños son la prueba de la existencia de una Inteligencia Superior inconsciente que no alcanzamos a entender, incuantificable e indemostrable más que por la experiencia personal.

Para los que han tenido la experiencia de un sueño premonitorio su existencia no tiene lugar a dudas. El porqué de este fenómeno siempre quedará en un plano experiencial, pues no puede haber una comprobación científica que lo corrobore. Sin embargo no se puede negar la experiencia de millones de personas que en algún momento de su vida han experimentado este fenómeno que suele ser involuntario.

Los sueños premonitorios son escenas oníricas que se reproducen en la vida de vigilia con un parecido sorprendente. La verdad es que no se pueden identificar como premoniciones hasta que se materializan en la vida real. Tenemos premoniciones sobre el tipo de energía predominante en nuestro interior, su interpretación simbólica nos flama la atención hacia lo que nuestro Ser interno quiere guiarnos.

Por un lado las ideas, emociones y creencias que habitan en nuestra mente generan patrones energéticos en los planos superiores de conciencia. Igual que algunos videntes en vigilia pueden ver esas representaciones de una manera involuntaria antes de que tengan la suficiente entidad para hacerse realidad, hay personas que pueden hacerlo en sueños.

Durante el sueño nuestros cuerpos sutiles visitan esos planos superiores de conciencia, captan esas energías y nuestra mente las traduce en imágenes, nos las escenifica igual que lo hace con nuestros pensamientos y emociones.

Ni siquiera entonces significa al 100 % que eso vaya a pasar, sino que puede que pase si esos patrones siguen alimentándose. Cada vez que una persona ejerce su libre albedrío y toma una decisión, el campo de las infinitas posibilidades se abre ante ella y le proporciona nuevas opciones que pueden hacerse realidad.

Las premoniciones: un viaje en el tiempo

Pero hay sueños premonitorios que no son meras representaciones de creencias personales o colectivas, sino visiones previas de sucesos exactos, y eso entra en el terreno de lo inexplicable o sobrenatural, un viaje en el tiempo.

Hay teorías científicas que apuntan a que el tiempo no es lineal como parece, en otros planos puede manifestarse a la vez lo que en vigilia aparentemente se muestra de manera secuencial. Es como leer un libro: en vigilia hemos de ir pasando páginas, el sueño nos permite acceder a cualquier parte de él, teniendo en cuenta que el libro va modificándose conforme vamos haciendo elecciones conscientes en el presente.

En los sueños tenemos esa opción de acceder a pasado presente y futuro porque en otros planos es como si todo ocurriera a la vez, mientras que despiertos lo percibimos inmersos en el contínuum espacio-tiempo.

La lectura simbólica

Sea cual fuere el sueño premonitorio tiene también un lectura simbólica, un mensaje para el que lo sueña, pues no lo soñaría si el contenido de su mente y emociones no sintonizara con el del sueño.

El reto está en conocerse lo suficiente para identificar el contenido del sueño, interpretarlo, trabajar con él y ver si puede o no ayudarnos a crear un futuro mejor para nosotros y nuestro entorno. Eventualmente también actúa de aviso por si nuestras decisiones pueden marcar una diferencia en el resultado finalmente materializado.

Los sueños nos informan, nos previenen, nos dan la oportunidad para evaluar, modificar, nos guían y forman. Los premonitorios son un regalo de esa parte de nuestra Mente Superior que nos muestra su misterioso poder aún por descubrir.
Los sueños son un misterio. Pasamos buena parte de nuestras noches soñando, y no sabemos por qué, ni para qué soñamos.

En nuestros sueños se esconden quieros, emociones, temores que muchas veces cuesta admitir como propios, y que al ser rechazados durante la vigilia, nos visitan durante la noche.

Los sueños han ocupado un espacio importante a lo largo de la historia de la Humanidad. Los primeros pueblos primitivos, les otorgaban un poder profético. Los egipcios por ejemplo, sostenían que su origen era divino, y eran portadores de mensajes útiles para la vida de vigilia. Otras culturas del pasado creían que por medio de los sueños entramos en contacto con otro mundo desde el cual se reciben mensajes enviados por la Divinidad.

En la Edad Media en cambio, el Concilio de Trento prohibió en el siglo VI D.C., todas las creencias relacionadas con lo onírico, por juzgarlas pecaminosas. Durante varios siglos, las personas quedaron privadas de expresar libremente sus sueños, salvo los relatados por santos y mártires.

Hoy, sabemos que los seres humanos soñamos tres a cuatro veces por las noches, también se ha comprobado que sueñan los mamíferos, y ciertas aves.

Los sueños casi nunca siguen las leyes de la razón y la lógica, tampoco tienen moral. Vemos a personas desencarnadas como si siguieran vivas, tenemos reunións fisicoes con desconocidos, hablamos con animales y otras veces se nos presentan monstruos aterradores.

Los sueños, para muchos, han sido premonitorios, reveladores, anticipatorios, creativos y hasta terapéuticos. Mientras soñamos, la mente es más libre y creativa, son frecuentes las revelaciones.

Si bien se conocen muchas teorías que explican por qué soñamos, investigadores prominentes, sugieren que los sueños cumplen distintas funciones. Algunos advierten y previenen sobre determinados acontecimientos, mientras que muchos otros, sirven para ayudar a que cada persona se conozca más. Aprender a recordar e interpretar nuestros sueños es una herramienta muy valiosa para lograr objetivos personales.

Para recordar los sueños:

– Es ideal mantener un horario regular para dormir, tratar de acostarse siempre a la misma hora, no despertar con alherramientas con música o sonidos fuertes.

– Tener siempre junto a la cama un cuaderno destinado al registro de los sueños y un bolígrafo.

– Tomar nota de todos los sueños: los bellos, feos, los que causan tristeza o temor; es importante anotar los sentimientos que sugiere el sueño: temor, alegría, amor, curiosidad, etc.

– Escribir rápidamente los números, calles, nombres, o cosas que se mencionen en el sueño, ya que se olvidan muy rápidamente.

Al igual que el hombre, los sueños han evolucionado, antiguamente, su propósito era consultarlos como a un oráculo para conocer el futuro.

Hoy su finalidad es otra, la de orientar nuestras vidas, encontrar soluciones que no podemos ver en estado de vigilia, y alcanzar una vida más plena.

¿Alguna vez has despertado y no sabes dónde estás? o bien, si lo que soñaste, ¿era verdad o no? En esto debemos diferenciar entre los sueños premonitorios y los de intuición. Ambos tienen algo que decirnos, con la única diferencia que los primeros no pueden ser cambiados; los segundos, son avisos que indican que estamos frente a una situación que podemos prevenir.

Los sueños premonitorios

Suelen soñarlos las personas que tienen una la percepción extrasensorial notablemente desarrollada (personas espirituales, videntes, etc.) pueden mostrar parte del pasado, presente o futuro y no se desarrollan a voluntad.

El objetivo de estos sueños es prevenir o contar la verdad de lo que se ve; con esto, el sueño desaparece y el psíquico recupera la paz, ya que suelen ser extremadamente reiterativos.