Este ritual se hace solo cuando alguien os esta incordiando y os hace daño, no lo hagáis por puro capricho ya que es muy fuerte.

Tiene el efecto a partir de los 3 meses. Es un ritual totalmente seguro, pero que no lo hagan con malicia porque se les devolverá.

Debes pedir siempre que a quien alejas se vaya en armonía visualizando que la casa ya esta libre de el y que ya no hay espacio para esa persona en tu hogar.

CONSEJOS PRELIMINARES:

1
Trata de dejar pistas acerca de la posibilidad de buscar un cambio en el futuro. Si te preocupa cómo reaccionará la persona que quieres que se vaya ante una indirecta, como: «¿Has visto esos apartamentos tan acogedores que están construyendo al otro lado de la calle?», recuerda que suavizarlo podría animarlo a quedarse más tiempo. Dejando al descuido alguna revista de alquileres, o dejando en el monitor de la computadora un sitio web de alquileres con propiedades locales podría empujarlo a entender el mensaje sin que tengas que decir mucho más.

2
Deja de ser hospitalario. Nadie en su sano juicio dejará tu casa si estás esperándole con los brazos abiertos. Terminar con algunos extras como limpiar su espacio, cocinar para él o comprar sus productos favoritos lo hará sentirse un poco menos cómodo. Esto puede parecer un poco incomodo (y lo es si la persona no puede hacerlo por sí misma), pero es un paso necesario para que se dé cuenta si puede hacer cosas por su cuenta en tu casa, también podrá hacerlo fuera.

3
Reclama lo que es tuyo. Si tu casa está amueblada por ti, tú compras la comida y pagas las facturas, entonces es justo que tengas el control remoto y que te puedas estirar en tu sofá. Es hora de reclamar tu territorio tomando control de lo que te pertenece. Un toque a tiempo e, incluso, reclamar las llaves de la puerta serán un mensaje contundente de que tú eres el jefe en tu casa y si tus reglas no son apreciadas, entonces quizás sea hora de irse.

4
Coloca un anuncio oficial. Si las pistas están funcionando, pero lleva más tiempo del que te gustaría, entonces da un paso más en tus esfuerzos. Ten un encuentro oficial con la persona y hazle saber que es hora de que hagan sus propios caminos. No hay acercamiento más claro que el directo, y hacerle saber que debería comenzar a buscar una vida afuera la pondrá en alerta y le dará la oportunidad de organizarse.

5
Ofrécele tu apoyo solo cuando sea apropiado. Alguien que no quiere irse de tu casa podría intentar jugar con tus emociones para permanecer más tiempo, pero no es el momento de dar el brazo a torcer. Dale tu apoyo de una forma apropiada y constructiva. Ofrécele ayudarle a buscar casa o apartamento para que crezca su interés y crear el quiero de irse.

Instrucciones del ritual:

lo primero es escribir el nombre de la persona en un papel y romperlo en tantos trozos como podamos y, después, los tiras al suelo.

A continuación, coges la escoba y barriéndolos vas acercándolos hasta la puerta de tu casa para terminar expulsándolos.

Existe una variante en la que los trozos del papel roto se ponen en el alféizar de la ventana de tu habitación y vas dejando que vayan volándose a la vez que esa persona poco a poco también va alejándose porque ya le has dejado claro, echándole de tu casa, que no la quieres a tu lado.