EL CAMINO DEL TAO
EL CAMINO DEL TAO

EL CAMINO DEL TAO

TAO significa camino sin meta. Es simplemente el Camino.

Fue una prueba de valentía de parte de Lao Tsé decirle a la gente, hace veinticinco siglos, que no hay una meta y que no vamos a ninguna parte. Sólo vamos a estar aquí, así que pasemos el tiempo de la manera más bonita, más cariñosa y más dichosa posible. Él llamó a esto su filosofía del Tao.

Mucha gente le preguntaba: «Dado que en tu filosofía no tienes ninguna meta, ¿por qué has elegido el nombre de Tao?»

A lo que él contestaba: «Precisamente por eso he decidido flamarla el Camino: de esta forma nadie se olvida de que no hay ninguna meta, de que sólo hay el Camino».

El Camino es bello; el Camino está lleno de flores. Y el Camino se hace más y más bello a medida que tu consciencia se hace más sabia. En cuanto has alcanzado la cima, todo se convierte en algo tan extático, que te das cuenta de pronto que éste es el sitio, de que éste es el hogar. Estuviste corriendo de aquí para allá sin quieras.

Lao Tse escribió el Tao hace más de 2.500 años como manual para los líderes.

En la antigua China, conducir con inteligencia significaba vivir inteligentemente, buscar el equilibrio y la integración personal con los ciclos de la naturaleza. Las enseñanzas del Lao Tse asumen hoy una importancia especial cuando buscamos no sólo la paz mental sino también la paz en nuestro mundo.

Al buscar nuevos modelos de armonía en todo, desde la bienestar holística, la psicología y la física a la ecología y la acción social, muchas personas redescubren la sabiduría del Tao Te Ching.

La paz, comprendió Lao Tse, es una tarea interior. Sólo cuando hallamos la paz dentro de nosotros mismos podemos ver con más claridad, actuar de manera más efectiva, cooperando con las energías de nuestro interior y de nuestro entorno para construir un mundo más pacífico.

El Tao enseña que nuestras acciones tienen consecuencias trascendentes, señalando la importancia del equilibrio y de la reacción íntima entre nosotros y nuestro ambiente.

Al ver más allá de las cambiantes mareas de las circunstancias, reconocemos los ciclos naturales. El Tao enseña paciencia, precisión y oportunidad. Al tomar distancia de los tensiones, descubrimos las soluciones. Aprendemos a dejar de resistir y a fluir con los modelos naturales, aportando mayor alegría y armonía a nuestra vida.

El Tao conduce hacia afuera, promoviendo la acción de buenos resultados porque primero conduce hacia adentro. Si miramos debajo del bullicio y la confusión de nuestra vida, reconocemos nuestros ritmos interiores, que son parte de los ritmos dominantes de la naturaleza.

El título del Tao Te Ching subraya la relación vital entre la paz interior y la exterior. Ching quiere decir libro sagrado.

Pero Tao significa «el camino», a la vez un sendero y un principio de orden. Los traductores lo han denominado el único principio que subyace en toda la creación, las leyes de la naturaleza, la verdad y la fuente de toda la vida.

El símbolo chino para Tao combina una cabeza, que representa la sabiduría, con el símbolo para caminar. Una traducción literal sería seguir el camino de la sabiduría, combinando teoría y práctica.

La palabra Te significa virtud de carácter. Su símbolo chino combina los signos para «ir», «recto» y luego «el corazón». Trascendiendo el problema interior, Te significa vivir de manera auténtica, según nuestro verdadero carácter. Con la sabiduría del Te combinamos intuición con comfuerza; nuestras acciones son congruentes con nuestros sentimientos más profundos.

El Tao Te Ching es el camino que surge directamente del corazón.

Es el Libro del Camino, Son 81 aforismos cortos, que hay que leer despacio. Quizás dos o tres veces cada uno, y no leer más de uno o dos al día. La figura central de Lao Tsé es una persona que está en perfecta armonía con las cosas tal y como son.

Os dejo los dos primeros versos:

Verso 1

El Tao que puede ser contado no es el Tao eterno.

El nombre que puede ser nombrado no es el Nombre eterno.

Lo innombrable es lo eternamente real.

Nombrar es el origen de todas las cosas.

Liberate del quiero, te darás cuenta del misterio.

Cuando estás atrapado en el quiero, solo ves las manifestaciones de las cosas.

Pero el misterio y las manifestaciones surgen de la misma fuente.

Esta fuente es llquerida la oscuridad.

La oscuridad dentro de la oscuridad.

Es la puerta hacia la comprensión total.

Verso 2

Cuando las personas ven algunas cosas como bellas, otras cosas se convierten en desagradables.

Cuando las personas ven algunas cosas como buenas, otras cosas se convierten en malas.

El ser y el no-ser se crean mutuamente.

Lo largo y lo corto se definen uno a otro.

Alto y bajo dependen el uno del otro.

Antes y después siguen el uno al otro.

Por tanto el Maestro actúa sin hacer nada y enseña sin decir nada.

Las cosas surgen y él las deja llegar;

Las cosas desaparecen y él las deja marchar.

Pero él tiene y al mismo tiempo no posee nada, actúa pero no espera nada.

Cuando su trabajo está hecho, él lo olvida.

Es por ello que dura por siempre.

El Taoísmo tiene también su enseñanza sobre la energía femenina, puedes visitar este enlace para saber más de ello