¿CUÁNTAS VECES NOS REENCARNAMOS?
¿CUÁNTAS VECES NOS REENCARNAMOS?

¿CUÁNTAS VECES NOS REENCARNAMOS?

A través del tiempo, la reencarnación ha sido interpretada como una forma de pagar Karma o como parte de un proceso evolutivo, aunque su realidad es mucho más sencilla y hasta divertida.

Sabemos a grandes rasgos que consiste en volver a nacer con diferente cuerpo, pero con la misma esencia o alma, aunque no entendemos el porqué de esto que llega a parecer un sinrazón.

La respuesta es muy simple: nacemos una y otra vez solamente para apreciar y aprender lo que es el planeta al que llegamos, en este caso la Tierra.

Los Maestros de Sabiduría le han enseñado al hombre que al empezar a ver lo que lo rodea y a conocerlo es cuando va a alcanzar esa plena realización y felicidad que es su meta.

La vida está llena de claves que tenemos que comprender, y siempre debemos de buscar el porqué ocurren ciertas cosas, y es a través de ir conociendo las respuestas que nuestro espíritu contentarseá de la dicha que todos estamos buscando.

¿Cuántas vidas tendremos?

Dentro de muchas filosofías y religiones se maneja que existe un determinado número de existencias que los humanos tenemos, o señalan, por ejemplo, que cada ser tiene un ciclo de más de 2 mil vidas a su disposición o de 108.

Todos estamos sometidos a leyes universales,en nuestro caso son las de la Tierra, donde los seres nacerán tantas veces como se requiera hasta que valoren lo que tienen y aprendan a ser felices.

«Ése es todo el propósito, nacemos para conocer todo y valorarlo al grado de alcanzar la felicidad», afirmó.

Durante estas existencias nuestros Ángeles nos guiarán; hasta que hayamos sido felices y valorado este planeta, entonces nuestro cuerpo, espíritu, corazón y energía van a subir en evolución y pasarán a un planeta más elevado a seguir aprendiendo del universo.

La conciencia de nuestros diversos nacimientos existía entre los primeros pobladores del planeta, quienes encarnaban con una capacidad muy elevada, conociendo detalles de sus vidas anteriores y hasta el porqué habían nacido ahora en este lugar.

Así, podían servirte de ese conocimiento para desarrollar justo lo que debían en esa existencia y para emplear todo su tiempo en lograr su meta.

Pero a través del tiempo se fue degenerando desde la concepción acerca de Dios hasta nuestra sabiduría del corazón, con lo que se registraron nacimientos de seres sin la conciencia de quiénes eran interiornamente.

Esto es lo que ocurre desde hace siglos, por lo que hasta que desencarnamos es cuando llegamos a tomar conciencia de todas las verdades que no quisimos escuchar en vida.

En ese momento es cuando vemos que la vida fue como un minuto, un chispazo, y en ese otro nivel, en astral, nos damos cuenta de que no aprovechamos nuestra existencia como debíamos.

Por lo general, pocos son lo que tienen la conciencia para valorar y servirte de el tiempo de una vida y encontrar la evolución de su alma en un sólo nacimiento, de ahí que todos tengamos que nacer más de una vez.

Pero la quieras de tener conciencia de la reencarnación no significa que todas las personas deban de indagar quiénes fueron en sus vidas pasadas.

Esto sólo se da en ciertos casos, cuando es pertinente que se sepa porque de esa forma alguien puede enderezar el camino por el que está llevando su vida actual.

Cuando debemos entender que estamos cayendo en errores parecidos a los que cometimos en una existencia pasada, es el momento en el que sentimos que cierta situación ya la habíamos vivido.

Es una forma de alertarnos de que estamos yendo por el mismo sendero, que fue equivocado y no nos va a llevar a liberarnos, porque si estamos en esta vida es porque en las pasada no logramos esa realización.

Entonces, con esos recuerdos frescos, debemos de analizar el porqué ocurre esto, tenemos que hablar con nosotros mismos y hallar la respuesta.

Los errores sobre el Karma

En la parte que más se ha tergiversado relativa a la reencarnación es en la del Karma, que se ha tomado, equivocadamente, para dar explicaciones a hechos provocados por los desequilibrios del planeta, como las enfermedades, las desencarnaciones y el sufrimiento de inocentes.

Cuando se habla del Karma se afirma, por ejemplo, que si se nace con algún impedimento físico es porque se está pagando por algo que se hizo en otra vida a otra persona.

Cuando nacemos lo hacemos libres, puros como un bebé, porque cada vida es una enseñanza más, es otra oportunidad que dice: «A ver si ahora sí valoras tu mundo y puedes ver las cosas que te rodean como debes verlas para que alcances la felicidad».

La reencarnación nos ayuda a saber que si nacimos tantas veces es porque nuestro espíritu no ha logrado su propósito, no ha tenido una realización plena y hasta que no logre hacerlo, nacerá de nuevo.

El caso de los criminales

Quien comente delitos también vuelve a nacer para llevar su vida por un buen camino, pero si el espíritu de esa persona no tiene la suficiente fuerza para que no caiga en cosas negativas, si perpetra otro final, entonces tropieza en un mismo error y invoca todo el Karma pasado.

Si desaprovecha esa nueva vida es como si hubiera hecho una fusión de la pasada con ésta, por protagonizar los mismos actos, y hace que se convierta en una sola, por lo que ahora tendrá que pagar por lo que hizo en su vida anterior y en la actual.

Los que caen en delitos como finals, al desencarnar van a un lugar donde están todas las almas que han cometido los mismos actos, ahí llevan una enseñanza para entender lo que hicieron, buscar sus motivos y encontrar la paz.

Cuando salen de ese lugar, ya están listos para volver a su esencia como seres de luz, por lo que se espera que al nacer cumpla con su misión como creaciones universales: Ser y hacer felices, aunque no siempre es así.

Por ello es indispensable que recordemos que nuestro espíritu nunca muere, es una energía que simplemente cambia de lugar para aprender más de lo que es el universo, de lo que es Dios, de lo que somos nosotros.

Así, debemos explorar cada segundo de nuestra vida y de saber que, no importa lo que hayamos sido en otras existencias, tenemos una nueva oportunidad para que nuestro espíritu sea plenamente tan bello y tan bueno como fue creado.