Antes de comenzar a crear nuestros momentos mágicos hemos de prepararnos física y espiritualmente para entrar en contacto con nuestros espíritus guía y con los espíritus de la naturaleza. Es muy importante adoptar una actitud correcta pidiendo permiso en primer lugar a los seres espirituales para que nos ayuden a establecer la conexión con ellos. Busca tu lugar interior, visualiza a tus espíritus guía, relájate, y comienza el contacto.

Con el siguiente ejercicio de purificación espiritual trataremos de abrir un camino que nos permita proyectar hacia el exterior aquello que quieremos.
Preparemos la bañera para tomar un baño, si lo prefieres también puedes hacer el ejercicio preparando solo un recipiente pequeño con agua. Necesitaremos utilizar simbólicamente sustancias pertenecientes a los cuatro elementos de la naturaleza, como son:

-agua, sales de baño, orégano, flores blancas, toalla blanca de algodón, aire para secar nuestro cuerpo, velas azules y blancas.

Llenaremos la bañera y añadiremos las sales, el orégano y las flores blancas. Encenderemos 3 velas blancas y una azul la cual nos representa.
Nos meteremos en la bañera, nos pondremos cómodos, usaremos la toalla para colocarla debajo de nuestro cuello a modo de almohada, pediremos permiso y ayuda a los seres espirituales y comenzaremos el proceso de limpieza.

Comenzamos a relajarnos…

Al mismo tiempo y para ayudar a nuestra relajación diremos con convicción una corta oración pidiendo a la naturaleza que nos purifique y nos de fuerzas para cumplir nuestros quieros. La oración es más eficaz si la inventamos, pues usaremos nuestras propias palabras como símbolo de algo nuestro y de nuestra propia pureza. Debes aprenderla de memoria y recitarla con convicción.
Ahora siente la energía de tu interior, visualiza como se mueve a través de tu cuerpo. Concéntrate en tu respiración, haz que sea profunda, observa como cobra vida y te ayuda a sentirte bien. Vive este momento, llena tu cuerpo y tu mente y proyecta tu energía hacia el exterior, mírala, es muy bonita, ¿De qué color es?…

Concentra tu pensamiento en ti y en la energía que fluye a través tuyo. Tu cuerpo y tu mente son uno ahora, ¿Cómo te sientes? Seguro que estás muy relajado y feliz.
Busca la armonía entre tu cuerpo, tu espíritu y tu mente y concéntrate en la energía que lo llena todo. Ahora, visualiza muchos colores a la vez y sobre ellos, el blanco brillante que surge de la pureza de tu alma.

¿Estás viendo tu aura? ¿Es muy bonita verdad? mira tus manos, parece que brillan. Este es un momento de gran felicidad porque estás preparado para conseguir al fin aquello que buscabas.
Cierra los ojos y tranquiliza la respiración. Eres uno contigo mismo y con el mundo que te rodea, tanto físico como espiritual.

Sal de la bañera e intenta secar tu cuerpo al aire, si esto no es posible, secalo con una toalla blanca de algodón.

Ahora que te sientes positivo y lleno de luz podrás beneficiarte de esta gran sensación en cada momento, sobre todo cuando debas de enfrentarte a situaciones que puedan producirte angustia o tensión, como por ejemplo cuando tengas un compromiso difícil o una entrevista de trabajo, un examen, una visita al médico u otro tipo de situaciones a las que nos enfrentamos a diario, creando estos momentos mágicos o de relajación, podrás calmar tu angustia, tu inseguridad, podrás reforzar tu pensamiento, tu energía y la fe en ti mismo alejando todo lo malo de tu interior o de tu lado.

Hemos usado los cuatro elementos primarios de la naturaleza por su gran simbología espiritual:

-Tierra: La tierra tiene que ver con el plano físico, con lo material, es decir, con todo aquello que podemos percibir a través de los cinco sentidos.

-Aire: El aire representa la comunicación, lo intelectual, aquello que es producto de nuestro pensamiento. A través de este elemento podremos expresar un quiero y una energía tan sutil como el mismo aire y tan fuerte como nuestro propio pensamiento, así pues su aliado más importante será nuestra imaginación.

-Agua: El agua representa además de la profundidad de nuestro espíritu, nuestros sentimientos, que salen de lo más hondo de nuestro ser y controlan nuestras vidas.

-Fuego: El fuego que simboliza nuestra voluntad y nuestra determinación nos dará la fuerza necesaria para cambiar nuestro entorno y mejorar.