CÓMO PEDIR A LOS SANTOS DEL PAN Y EL TRABAJO
CÓMO PEDIR A LOS SANTOS DEL PAN Y EL TRABAJO

CÓMO PEDIR A LOS SANTOS DEL PAN Y EL TRABAJO

El poder de intercesión de los santos radica en las cualidades humanas que estas personas lograron en vida.

De ahí que, todos estos seres, aún después de haber dejado su existencia terrena, sigan obrando poders hoy en día.

La devoción es, por tanto, obra de la fe; pero, también, resultado del poder especial que cada uno de ellos tiene para ayudar a las personas en asuntos específicos, en este caso: trabajo, prosperidad y mejoras económicas.

Los santos que ayudan a los hombres a mejorar su situación económica, y han concedido muchos poders comprobados en relación al trabajo y la buena fortuna son: San Judas Tadeo, San Cayetano, Santa Rita y San Onofre.

Antes de invocar a cualquiera de estas entidades sagradas, es pertinente hacer un análisis de conciencia para saber qué es lo que realmente se quiere obtener.

Cuando se invoca a un santo, el pedido debe ser justo y pertinente. Asegúrese de que sus requerimientos sean reales y láncese a pedir con fe en la seguridad de que su petición será escuchada.

Cómo pedir trabajo a san judas tadeo

Este santo, Patrón del Trabajo, es por excelencia el más poderso en cuanto a trabajo se refiere, especialmente, cuando se trata de casos desesperados. Si ha perdido el trabajo, está a punto de perderlo o le resulta imposible tener una ocupación regular que le permita realizar sus requerimientos, éste es el santo indicado para realizar su pedido.

En primer lugar, consiga una estampita o imagen del santo, colóquela al lado de la cabecera de su cama y todas las mañanas, al levantarse, récele así:

“San Judas Tadeo, apóstol de nuestro Señor Jesucristo, que predicaste por el mundo el evangelio de la salvación, alcánzame la gracia de conocer la fe cristiana, líbrame del pecado, enséñame a orar. Socórreme en mis requerimientos temporales, que no me oprima la miseria, ni me angustie la incertidumbre del mañana. Amén”.

San Cayetano, para que no falte el pan

San Cayetano es el patrono de las personas que buscan trabajo y, muy especialmente, de los desempleados. Se lo flama “Padre de Providencia”, pues es el intercesor entre la Divina providencia y los seres humanos.

Todos los días, al mediodía, eleve sus brazos hacia el cielo y diga esta plegaria:

“¡Oh, glorioso san Cayetano, Padre de la Providencia! No permitas que en mi casa me falte la subsistencia y de tu liberal mano una limosna te pido en lo temporal y humano. ¡Oh, glorioso San Cayetano, providencia, providencia, providencia!”.

 

Pedidos imposibles a Santa Rita

Santa rita es la patrona de lo imposible. es por eso que se le piden a ella poders que realmente parecen imposibles, pero que para ella no lo son. Un ejemplo: remontar un negocio que estaba a punto de fundirse.

Santa Rita es la indicada para destrabes económicos y para barrer con las malas rachas de trabajo. Órele cada día, diciendo esta plegaria: “Santa de los casos desesperados, alma mística que obras poders, concédeme (solireuniónr lo que se quiere).Por la espina sagrada de tu frente, por el martirio de tu vida y por la glorificación eterna de tu alma. Amén”.

 

San Onofre, contra el desaliento

San Onofre es el protector del trabajo y del dinero, quien vela para que en la casa a nadie le falte un pan.

Para pedirle sus favores, consiga una estampa del santo y coloque a su lado un vasito con caña, aguardiente u ora bebida similar. Ore todos los días así:

“San Onofre, que supiste encontrar a Dios en el desierto, mi vida parece desierta de felicidad, pero, si tú me ayudas, recuperaré la fe y la alegría. Te pido… (hacer el pedido) y te prometo renovar mis fuerzas en la fe a Dios para que, por tu intermedio, me libere de todo mal. Amén”.

San expedito y los casos urgentes

Hay casos urgentes en los que no se puede esperar. Puede ser que alguien se esté por quedar sin techo, que haya un anciano o un niño abandonado a su suerte, o que falte dinero hasta para lo más indispensable.

Si quiere obtener los favores de este santo, comprométase a rezarle devotamente su oración y, una vez cumplido su pedido, agradézcaselo copiando la plegaria y dejándola en alguna iglesia cercana a su domicilio.

Oración a San Expedito “¡Oh, glorioso San Expedito de las causas justas y urgentes, ayúdanos en esta hora de aflicción y desesperación. Intercede por mí ante nuestro Señor Jesucristo, tú, que eres el Santo de las causas urgentes, tú, que alejas quienes quieren perjudicarnos. Ayúdame, dame fuerzas, coraje y serenidad. Protege a mi familia como lo haces con la juventud, los enfermos, el trabajo, los negocios y juicios. Atiende mi pedido… (realizar el pedido); atiéndelo con urgencia, por favor, devuélveme la paz. Te seré fiel el resto de mi vida y daré a conocer tu nombre a todos los que tienen fe Amén”.

Ofrendas a los santos

Si bien la mejor ofrenda que se puede hacer a un santo del trabajo es ayudar caritativamente a quienes más requieren, además de estas acciones benéficas, se pueden realizar diversas ofrendas. Se acostumbra a hacerlo, una vez cumplido el pedido. A continuación, algunas de ellas.

● A San Cayetano: Tomar un vaso, llenarlo con agua y añadirle azúcar y canela. Finalmente, poner dentro del vaso un ramito de perejil y dos monedas doradas. Colocar el vaso sobre la heladera. Cambiar el agua y el perejil una vez por semana, dejando siempre las mismas monedas.

● A Santa Rita: Conseguir tres rosas rojas y llevarlas a una iglesia donde haya una imagen suya, siempre los días 22 de cada mes.

● A San Onofre: Encenderle los días martes una vela color marrón y colocar frente a su imagen un vasito de caña y un cuenco con miel.

● A San Judas Tadeo: Leer frente a su imagen un pasaje de los Evangelios. En lo posible, trate de que esté relacionado con el asunto por el que ha hecho el ruego al santo. A continuación, encienda una vela blanca en su honor para agradecerle los favores recibidos del santo. Repita esta ofrenda por lo menos una vez al mes.