Cirugía psíquica

También se la denomina Cirugía psíquica y es una técnica ancestral de sanación con energía, que ya utilizaban algunas antiguas civilizaciones como los Atlantes, los Egipcios o los Mayas. También es utilizada en la actualidad por algunos chamanes Hawaianos, los Kahunas. Nosotros podemos servirte de los increíbles efectos de este arte curativo combinándolo con el Reiki

Hay diversas técnicas de hacerla, y esta es una de ellas, que consiste en quitar directamente con las manos cualquier densidad de energía estancada que haya en el paciente, o bien trasplantar órganos en el cuerpo etérico del paciente. Conviene invocar siempre a los guías para cualquier cosa que pueda pasar. El movimiento energético que produce en el paciente, al ser una práctica un tanto más agresiva que las que conocíamos, puede ser brutal, y por eso jamás se usa como práctica de primer recurso, a excepción de casos muy difíciles que necesiten de una intervención drástica y rápida.

El proceso es el siguiente:
1.Meditamos y Oramos o decretamos antes de iniciar la sesión Reiki, cosa que debería hacer se siempre al estar con el paciente es importante en este caso flamar a los guías (ángeles, arcángeles, maestros, seres de luz…) de la sanación, los del paciente y los nuestros. Les pedimos por favor que nos ayuden en nuestra sesión de Reiki y les decimos que vamos a colaborar juntos.

2.Si ya sabemos de antemano que vamos a realizar una Cirugía Psíquica, después de la invocación y de conectar con Reiki nos trazamos todos los símbolos en cada mano, y los símbolos pertinentes en nuestra aura para protegernos. Si no sabemos si va a haber Cirugía Psíquica, como suele pasar en la mayoría de las ocasiones (nunca sabemos qué nos vamos a encontrar en una sesión de Reiki) igualmente se recomienda esta preparación previa. Es algo que se debe hacer siempre para evitar sustos inpertinentes; aunque tome tiempo, vale la pena.

3.Oramos o decretamos para el paciente y hacemos la apertura de la sesión. Usamos la técnica Byosen Reikan Ho para escanear, cuando hay que ir al grano porque no tenemos tiempo de hacer una sesión completa y relajada con todas las posiciones, es útil a partir de ahora hacer un escaneo previo del aura del paciente para descubrir casos que requieran Cirugía Psíquica; como no es habitual encontrar casos de estos, aún después de encontrar zonas bloqueadas podremos seguir con un tratamiento normal.

4.Si encontramos alguna masa de energía estancada o contaminada que deba ser extirpada y no nos habíamos hecho la protección ni nos habíamos trazado los símbolos en las manos, ahora es el momento para hacerlo.

Si el paciente venía ya con alguna dolencia, le pedimos que la visualice y que haga el “trabajo” de darle forma y color en su cuerpo físico; digo trabajo porque una cosa es tener un resfriado, y otra distinta es imaginar que eso tan abstracto que es una enfermedad tiene una forma determinada material. Al hacer la visualización puede que al paciente le surjan también olores y sabores, o incluso puede que sienta tensión o malestar justo en el lugar que habíamos encontrado mediante el escaneo Byosen.

5.Si no logra ver nada o bien no traía una dolencia en particular y vemos que hay que quitarle algo, entonces le “sugerimos” con tacto, sin asustar, dónde podría encontrarse la fuente de su problema, sin dar demasiados detalles. El fin de esto es simplemente hacer que el paciente se implique en su sanación.

Igualmente, habrá que contarle en un modo que pueda entender que este tratamiento le expone al aprendizaje de una lección importante y que debe estar dispuesto a ese aprendizaje (una cuestión de Karma).

Habrá casos en que nosotros tendremos que actuar por cuenta propia sin la participación del paciente, como en los tratamientos a distancia, y por lo tanto no podremos sugerir ninguna visualización; en el caso del aprendizaje igualmente hay que hacérselo ver, y lo es primero hablar con su Yo Superior para averiguar la causa del problema y luego, después del tratamiento, añadir un trato con HSZSN para que el paciente por sí mismo pueda ver y reconocer la causa y pueda aprender de ello.

6.Esta es la parte interesante: hay que visualizar que los dedos de nuestras manos etéricas se alargan. Si nos cuesta visualizar, entonces con una mano agarramos los dedos físicos de la otra mano y los estiramos hasta más allá de su medida, como si arrastráramos la energía; lo hacemos unas tres veces para asegurarnos que hemos extendido los dedos etéricos y repetimos el proceso con la mano que nos falta.

La cuestión es tener unos dedos que se extienden como hacen los gatos con sus garras, y que suelen alcanzar una medida de entre 15 y 30 centímetros. Trabajaremos con esto tanto para agarrar energía como para cortar.

7.Ahora, con un acto rápido, decidido y de Voluntad, metemos los dedos energéticos en el cuerpo etérico del paciente y extraemos en un solo movimiento toda la masa de energía densa. Esa masa energética se la damos al Ángel de la Transformación para que la transmute, o bien la lanzamos hacia ARRIBA, a la Luz, a Dios, para que sea purificada y regrese a su morada de energía álmica y divina. Cuidado con mancharse los dedos físicos de esa energía, hay que hacerlo todo con las manos etéricas.

Si nos mancháramos, quitamos las manos y las sacudimos hacia atrás y hacia la Tierra para liberarnos de la energía densa, y luego volvemos a conectar con Reiki y nos volvemos a trazar los símbolos en las manos. En el caso de que no consigamos sacar todo lo que había que quitar de una sola vez, volvemos a introducir las manos y a sacar porquería, las veces que haga falta, aunque normalmente con una sola vez seremos capaces de arrancar todo de golpe.

8.Hay casos en que no hay que quitar energía densa, sino que vemos que un órgano etérico está enfermo. Un caso sería el de una chica bulímica que de tanto vomitar ha quemado su esófago, y eso se nota también en su cuerpo etérico. Lo que hay que hacer en esos casos es usar los dedos como si fueran tijeras, y cortar un extremo y otro del órgano.

Tomamos ese órgano con cuidado entre nuestras manos etéricas y se lo damos a uno de nuestros ángeles y guías, pidiéndole que lo reemplace con otro órgano etérico totalmente compatible con el paciente. Tomamos el nuevo órgano y lo colocamos en el lugar del anterior.

9.Después de quitar una densidad energética hay que poner manos y dar Reiki en cantidad para llenar el hueco, una persona no puede quedarse nunca con menos energía de la que traía; del mismo modo, al reemplazar un órgano etérico hay que poner las manos para soldar los puntos de corte mediante canalización de energía Reiki, y también hay que darle energía Reiki para que se uniforme todo el sistema de órganos, adaptando el nuevo órgano al cuerpo energético del paciente.

10.Una vez acabamos este procedimiento, si hay más por “operar” volvemos a repetir con las otras zonas del cuerpo que lo requieran. Al final hay que sacudir las manos (fuera del área donde está el paciente) para quitarnos los residuos que podamos tener en nuestros dedos energéticos, y si hiciera falta luego limpiarlos mediante transmutación de energía con símbolos.

Cuando tengamos nuestros dedos energéticos limpios los retraemos; puede hacerse con la voluntad, presionando los dedos de cada mano con la palma de la otra mano o bien con un simple y rápido movimiento de las manos hacia el techo. Seguimos con una sesión completa de Reiki, si fuera el caso, o al menos con un alineamiento de chakras. Antes de sellar el aura, sellamos los chakras en luz, y nos podemos servir de los símbolos; no es imprescindible pero es bueno hacerlo , pues un a cirugía psíquica se remueve mucho y al menos si los chakras están sellados se evita tensiones en el paciente; según el caso, incluso conviene hacer un anclaje de Alma.

Luego hay que recordar durante el sellado hacer el movimiento de corte para separarnos energéticamente del paciente.

11.Recogemos la energía negativa que pueda haber desperdigada por la sala debido a salpicaduras durante el proceso o bien por las sacudidas de manos, y lo mandamos a la Luz o bien se lo damos al Ángel de la Transformación.

Al acabar hay que dejar que el paciente repose, y luego hay que hablar con él para concienciarle de su aprendizaje. Dependiendo de lo que tuviera por aprender de esa enfermedad, si fuera pertinente, tendrá que hacer un ejercicio de Perdón, y puede hacerlo en casa o bien en ese momento con nosotros (que sería lo ideal, porque mientras hace Perdón le podemos ayudar mandándole Luz, y así saldrá reforzado de su sesión terapéutica).

También conviene aconsejarle que beba mucha agua, para limpiar, y si es posible que tome alguna infusión de vez en cuando o incluso que haga un poquito de dieta (sin pasarnos, que no somos nutricionistas) en la cual disminuya la cantidad cotidiana de proteína de origen animal, para que haga una limpieza lo más armónica posible. Si sigue los consejos, la transformación que puede hacer el paciente puede llegar a ser muy grande.